Cuando la estrategia avanza más rápido que la organización

Lo que revela el informe de la OCDE sobre transformación digital y los desafíos que tenemos por delante.

Hay algo curioso en la manera en que medimos la transformación digital. Podemos saber cuántas plataformas hemos implementado, cuántas personas hemos capacitado y cuánto presupuesto hemos destinado a nuevas tecnologías. Lo que suele resultar bastante más difícil es demostrar cuánto ha cambiado realmente la organización.

Y parece que este problema está bastante más extendido de lo que imaginamos.

La OCDE acaba de publicar Perspectivas del gobierno digital 2026: De las bases al impacto transformador, un informe que analiza los avances de 36 países miembros y ocho candidatos a la adhesión.

Entre sus resultados hay dos cifras que merecen nuestra atención: el 92% de los países de la OCDE cuenta con una estrategia de inteligencia artificial para el sector público, pero apenas el 28% reporta medir el impacto de sus casos de uso de IA.

Y hay otro dato: solamente uno de cada cuatro países realiza evaluaciones posteriores para determinar si sus inversiones digitales produjeron los beneficios esperados.

Naturalmente, estamos hablando del sector público, con sus propias complejidades y restricciones. Sin embargo, el fenómeno que reflejan estos resultados plantea interrogantes perfectamente pertinentes para cualquier organización.

¿Qué estamos considerando como evidencia de transformación?

Durante años hemos invertido enormes esfuerzos en modernizar procesos, incorporar tecnología y desarrollar competencias digitales. Muchos de esos avances eran indispensables. El problema aparece cuando asumimos que disponer de nuevas capacidades significa que hemos aprendido a utilizarlas para generar valor.

En nuestro reciente talk sobre cómo transformar la transformación digital, abordamos precisamente la necesidad de revisar aquello que permanece intacto en las organizaciones mientras la tecnología continúa avanzando.

El informe de la OCDE añade una dimensión interesante a esa reflexión: muchas instituciones han fortalecido sus capacidades digitales, pero siguen operando bajo estructuras de gobernanza, inversión y decisión que dificultan aprovecharlas.

Y aquí encuentramos una de las contradicciones más interesantes de la transformación contemporánea.

Podemos incorporar inteligencia artificial a procesos que nunca nos detuvimos a cuestionar. Podemos automatizar tareas sin revisar si todavía tienen sentido. Incluso podemos mejorar nuestros indicadores de productividad mientras dejamos intactos problemas estructurales que terminarán limitando nuestro crecimiento.

Es comprensible. Una plataforma tiene presupuesto, cronograma y fecha de implementación. Transformar los criterios con los que una organización decide, coordina y aprende resulta bastante más complejo de administrar.

¿Y qué tiene que ver esto con la planificación de 2027?

Mucho más de lo que parece.

Porque si nuestras organizaciones están cambiando a un ritmo diferente del entorno, la forma en que planificamos también necesita evolucionar.

La planificación tradicional suele partir de una organización relativamente estable, que identifica sus objetivos y determina qué recursos necesita para alcanzarlos. Pero ¿qué ocurre cuando la inteligencia artificial modifica las capacidades disponibles, aparecen nuevos modelos de negocio y algunos de nuestros supuestos estratégicos dejan de ser válidos antes de terminar el año?

Necesitamos incorporar una mirada prospectiva que nos permita explorar escenarios, reconocer señales de cambio y revisar oportunamente las decisiones que estamos tomando.

También necesitamos aprender a distinguir qué debemos fortalecer, qué necesitamos redefinir y qué probablemente ya no merece seguir consumiendo nuestros recursos.

Esta es la discusión que queremos abrir en nuestro próximo talk sobre prospectiva, diseño de futuros y planificación estratégica en tiempos de inteligencia artificial.

Porque, mientras seguimos perfeccionando nuestra capacidad de ejecutar estrategias, convendría preguntarnos con la misma rigurosidad si esas estrategias continúan respondiendo al futuro que estamos construyendo.


Fuente: OCDE (2026), Perspectivas del gobierno digital 2026: De las bases al impacto transformador.

Planificación Estratégica 2027

Prospectiva y diseño de futuros en tiempos de inteligencia artificial.

Prepare a su organización para tomar decisiones en un entorno de cambio acelerado. Anticipe escenarios, cuestione los supuestos de su estrategia y defina las prioridades que orientarán su futuro.

Informe HORIZONTE

Si desea mantenerse al tanto del análisis que hacemos cada trimestre sobre transformación organizacional, suscríbase a nuestro informe HORIZONTE. Una publicación para quienes toman decisiones que no pueden esperar a que las tendencias sean evidentes para todos.